NUESTROS FUNDADORES
Un legado que
transforma vidas
Conoce la historia del Santo hermano Pedro de San José de Betancourth y la Beata Madre Encarnación Rosal, quienes con su fe, amor y entrega inspiraron el carisma bethlemita que hoy seguimos viviendo.
NUESTROS FUNDADORES
Un legado que
transforma vidas
Conoce la historia del Santo hermano Pedro de San José de Betancourth y la Beata Madre Encarnación Rosal, quienes con su fe, amor y entrega inspiraron el carisma bethlemita que hoy seguimos viviendo.
Santo Hermano Pedro de San Jose de Betancourth
«Acordaos, hermanos, que una alma tenemos y si la perdemos, no la recobramos».
Santo Hermano Pedro de San Jose de Betancourth
«Acordaos, hermanos, que una alma tenemos y si la perdemos, no la recobramos».
21 de marzo de 1626
Nace en Vilaflor, Tenerife, España
Nace Pedro Betancur en Vilaflor, Tenerife, en el hogar de Amador Betancur y Ana García. Pasa su niñez trabajando duro para ayudar a sostener a su familia, al tiempo que destaca desde muy pequeño por una profunda devoción religiosa y una noble inclinación hacia los misterios de Dios.
1650 (24 Años)
Descubre su vocación de servicio
Inspirado por las leyendas de América y el deseo de llevar el mensaje cristiano, Pedro decide dejar su tierra natal. Tras recibir el consejo espiritual de su tía, quien le asegura que el servicio de Dios lo espera en las Indias, se embarca hacia La Habana. Parte con la firme determinación de cumplir su misión, despidiéndose de su madre únicamente a través de una cariñosa carta escrita a bordo.
18 de Febrero de 1651
Llega a Guatemala
Tras vencer grandes dificultades, Pedro llega a Guatemala justo en el momento en que un fuerte terremoto sacude la ciudad. Sin dudarlo, recorre las calles rezando y auxiliando con abnegación a las víctimas de la tragedia. Con la meta de convertirse en sacerdote, intenta compaginar el trabajo y el estudio, pero las dificultades académicas lo obligan a abandonar la carrera. Lejos de desanimarse, comprende que su verdadera misión está en el servicio directo: empieza a visitar hospitales a diario para cuidar a los enfermos y concibe la noble idea de fundar un hospital para convalecientes.
1667
Funda el hospital de convalecientes
Instalado en la ermita del Calvario, Pedro dedica sus días a los más vulnerables: visita cárceles, hospitales y minas de esclavos, mientras por las noches recorre las calles con una campanilla recordando la importancia de salvar el alma. Logra fundar el Hospital de Convalecientes de Belén y una escuela, atrayendo a otros compañeros con quienes funda la orden de los «Betlemitas». Tras una vida de entrega absoluta, el Hermano Pedro fallece el 25 de abril de este mismo año en Guatemala.
31 de julio de 2022
Canonizado por San Juan Pablo II
Siglos después de su muerte y en reconocimiento a su gigantesca obra de amor y servicio a la humanidad, el Hermano Pedro es canonizado por el Papa Juan Pablo II en una histórica ceremonia celebrada en Guatemala, consolidándose como el primer santo de las Islas Canarias y de Guatemala.
¿Qué nos enseña el Santo hermano Pedro?
Servir con amor a los pobres
Vivir con humildad y sencillez
Confiar siempre en Dios
Ver a Jesús en el hermano necesitado
¿Qué nos enseña el Santo hermano Pedro?
Servir con amor a los pobres
Vivir con humildad y sencillez
Confiar siempre en Dios
Ver a Jesús en el hermano necesitado
Beata Madre Encarnación Rosal
«Cuando Dios nuestro Señor quiere las cosas, todo lo facilita».
Colegio Encarnación Rosal, Quetzaltenango Guatemala
26 de octubre de 1820
Nace en Quetzaltenango, Guatemala
Nace Vicenta Rosal en el hogar cristiano de Manuel Encarnación Rosal y Gertrudis Leocadia Benítez, de quienes recibe una educación integral basada en la fe, la devoción a la Eucaristía y la caridad hacia los pobres. Su nacimiento coincide históricamente con la supresión de la Orden de Belén, la cual revitalizaría y prolongaría en el futuro con un renovado espíritu evangelizador.
1 de enero de 1838
Ingresa al Beaterio de Belén
Con un temperamento alegre y jovial, Vicenta Rosal decide dar un giro radical a su juventud tras entablar amistad con la hondureña Manuela Arbizú, quien la inspira a considerar la vida consagrada. Atraída profundamente por el ideal y el nombre de Belén, y tras consultarlo con sus padres y su director espiritual, realiza el viaje a la capital de Guatemala para consagrarse a Dios, ingresando formalmente al Beaterio.
Beaterio y templo de belén
16 de julio de 1838
Toma de hábito y cambio de nombre
Vicenta recibe el hábito de manos de Fray Martín de San José, el último religioso Bethlemita original. Este hecho histórico simboliza el relevo de la espiritualidad de Belén hacia quien más tarde le daría un nuevo vigor. En este día, asume formalmente su nueva identidad como Sor Encarnación.
26 de enero de 1840
Profesión de votos y discernimiento en Las Catalinas
Tras profesar sus votos, Sor Encarnación busca mayor silencio y austeridad, lo que la lleva a trasladarse temporalmente al Convento de las Catalinas. Allí, tras un profundo discernimiento, comprende que Dios no la quiere lejos de su comunidad, sino que la llama a regresar a Belén para reformarla y revitalizarla desde adentro.
«No celebran los dolores de mi corazón»
9 de abril de 1857 (Fecha exacta de la vigilia del Jueves Santo de ese año)
Elección como Priora y la Revelación de los Dolores del Corazón de Jesús
Tras ser elegida Priora del Beaterio y emprender la redacción de las nuevas Constituciones, Sor Encarnación experimenta un momento cumbre de su vida espiritual. Durante la vigilia del Jueves Santo de 1857, mientras oraba en el coro de la iglesia, recibe una revelación interior en la que el Señor le manifiesta: «No celebran los Dolores de mi Corazón», un llamado que transformaría la espiritualidad de la congregación hacia la reparación.
Año 1861 – 1885
Fundaciones colegios y camino del exilio hacia Colombia
La Madre Encarnación expande su misión evangelizadora fundando un colegio en su natal Quetzaltenango. Sin embargo, el estallido de la persecución religiosa en Guatemala obliga a la comunidad al exilio. Tras refugiarse en Costa Rica —donde logran fundar colegios en Cartago y Heredia antes de ser expulsadas nuevamente—, emprenden un largo éxodo que las conduce finalmente a Pasto, Colombia.
Oratorio Madre Encarnación – Bethlemitas Pasto
24 de agosto de 1886
Fallecimiento en Ecuador, legado eterno en Pasto y Beatificación
Tiempo después de establecer la misión en Colombia, la Madre Encarnación fallece en Tulcán, Ecuador, durante un viaje apostólico. Su cuerpo incorrupto fue trasladado y se conserva en el Colegio del Sagrado Corazón de Jesús de las Hermanas Bethlemitas en Pasto, lugar que se convirtió en el custodio de su memoria. Su vida de entrega y fidelidad fue solemnemente reconocida por la Iglesia el 4 de mayo de 1997, cuando el Papa Juan Pablo II la beatificó en Roma.
Beata Madre Encarnación Rosal
«Cuando Dios nuestro Señor quiere las cosas, todo lo facilita».
¿Qué nos enseña la Beata Madre Encarnación?
Vivir con oración, silencio y humildad
Entregar la vida con alegría y confianza
Educar con amor y formación intergral
Ser luz y esperanza para los demás
¿Qué nos enseña la Beata Madre Encarnación?
Vivir con oración, silencio y humildad
Entregar la vida con alegría y confianza
Educar con amor y formación intergral
Ser luz y esperanza para los demás
EL CARISMA BETLEMITA SIGUE VIVO
Un llamado que continúa transformando corazones a través de la educación, la fe, el amor y el servicio. Hoy en Bethlemitas seguimos su legado
El carisma Bethlemita sigue vivo
Un llamado que continúa transformando corazones a través de la educación, la fe, el amor y el servicio. Hoy en Bethlemitas seguimos su legado